DREAMSONGS, George R. R. Martin

Autor George R. R. Martinretro03a

Año de publicación 2006

Editorial Gollancz Fiction

Puntuación 
8/10

Resumen A estas alturas mencionar a George R. R. Martin induce a una a pensar en los Siete Reinos, en el invierno permanente más allá del muro o en las tramas, traiciones y aventuras que el autor nos ofrece en la serie de Canción de hielo y fuego (erróneamente llamada Juego de tronos por el título de su primer volumen, por cierto). Hasta ahí todo correcto, pero… ¿Qué hay del Martin anterior a este boom literario? ¿Escribía algo más o fue simplemente cosa del azar? ¿Cuántos mundos fantásticos caben en su privilegiada mente?

Opinión personal Este libro llegó a mis manos como un regalo de cumpleaños y me hizo mucha ilusión. Quería saber más del amigo Martin (¡escribe, maldito!) así que nada más ver que era un compendio de sus relatos más famosos “fuera de GoT” le hice un huequito especial.
Efectivamente, se trata de una recopilación de algunos de los relatos e historias que más le han marcado, ya sea profesional o personalmente. Algo curioso es que, ya sea fantasía o ciencia ficción, muchos de ellos se encuentran ambientados en un mismo universo, por lo que es común encontrar personajes repetidos aunque no siempre como protagonistas (como Bakkalon, Doctor Weird o Saagael) y otras referencias culturales, temporales, espaciales, etc. (como la Fe de los Siete, el mundo de los Dothraki o el universo de Port Jamison).

George comienza a relatar su andadura literaria a partir de su infancia y adolescencia, donde recuerda sus primeras lecturas y su interés por los cómics que pronto le llevó a afilar su lápiz y dar rienda suelta a su imaginación.
De esta época destaca tres historias: Only Kids are Afraid of the Dark (Solo los niños temen a la oscuridad), una de las primeras apariciones del Dr. Weird frente a Saagael, príncipe de la oscuridad; The Fortres(La fortaleza), una adaptación bélica del asedio a Sveaborg; y And Death His Legacy (Y la muerte, su legado), una narración sobre un francotirador estadounidense.

Poco después, durante sus años de universidad, se dio cuenta de que podía sacar un rendimiento monetario a su talento narrativo en un trabajo de verano como redactor deportivo. Pero le sabía a poco así que siguió escribiendo y empezó a enviar algunos de sus relatos a distintas editoriales y revistas del ámbito de la ciencia ficción, consiguiendo sus primeras ventas.
En este etapa incluye: The Hero (El héroe), en el que un capitán interestelar dimite de su puesto en plena campaña de guerra y que, al parecer, el propio Martin envió a la junta militar para ser designado como objetor de conciencia y evitar de esta forma el servicio en plena guerra de Vietnam, algo que consiguió; The Exit to San Breta (La salida a San Breta), el primer relato del libro de suspense e incluso podría decirse “miedo” ambientado en una autopista; The Second Kind of Loneliness (El segundo tipo de soledad), que es mi favorito de tooooda la recopilación pues es básicamente ciencia ficción + espacio infinito + astronauta = me tenía ganada desde la primera línea; With Morning Comes Mistfall (Con la mañana se retira la niebla), ambientado en un mundo casi inexplorado llamado Wraithworld y lleno de criaturas misteriosas.

Más adelante saboreó por primera vez la ciencia ficción propiamente dicha (hasta entonces la fantasía copaba el mercado literario casi en su totalidad) y las revistas y recopilaciones de relatos florecían por doquier y, con ellas, las publicaciones y nominaciones a renombrados premios literarios, como los Hugo o Nebula.
Fue entonces cuando escribió (entre otros): A Song for Lya (Una canción para Lya), un desgarrador relato sobre una pareja con poderes especiales que acude a un distante planeta para tratar con una especie alienígena llamada Shkeen, cuya religión al parecer convierte cada vez más humanos; This Tower of Ashes (Esta torre de cenizas), ambientado en el universo de Port Jamison con ciertos toques de intriga y suspense; And Seven Times Never Kill Man (Y siete veces digo: al hombre no matarás), un relato en el que se entremezclan diversas especies (los Jaenshi, los Ángeles de Acero, los hijos de Bakkalon, etc) y sus religiones chocan frontalmente con las ansias de dominación de unos y de supervivencia de otros; The Stone City (La ciudad de piedra), donde el curioso y explorador protagonista queda varado en un planeta habitado y las perspectivas de poner abandonarlo se hacen cada vez más pequeñas tras enfrentarse a la burocracia y organización nativa; Bitterblooms (Flores amargas) es una historia en la que Shawn, su protagonista, huye del frío invernal y de los peligros que acechan con la llegada del hielo y descubre que algunas de las historias que se contaban en su poblado de pequeña no eran del todo ciertas… ¿o sí?; The Way of Cross and Dragon (El camino de la cruz y el dragón) que muestra la rivalidad patente entre dos religiones y sus adeptos.

Poco a poco, George fue haciéndose un huequito en el panorama literario de ciencia-ficción y fantasía y siguió devorando todo cuando caía en sus manos. En cuanto leyó la trilogía de Tolkien supo que su destino era seguir escribiendo, aunque temía que nunca llegaría a su nivel (algo que sigue manteniendo).
Destacan The Lonely Songs of Laren Dorr (Las solitarias canciones de Laren Dorr), a cuyo mundo llega Sharra, la chica que viaja entre mundos, en busca de algo vital; The Ice Dragon (El dragón de hielo), una historia de dragones (¡oh, sorpresa!), guerra e hijos del invierno/verano; In the Lost Lands (En las tierras perdidas), donde un vasallo acude a la anciana bruja Gray Alys a pedirle un deseo y lo que este desencadena.
(Fun fact! Al parecer estas tres últimas historias pasarán a la pequeña pantalla en forma de serie de la HBO y una de ellas estará protagonizada ni más ni menos que por Milla Jovovich. No obstante, de momento es solo un proyecto).

Por último, Martin reúne algunos de sus mejores híbridos entre ciencia ficción y horror, una mezcla que muchos rehúsan pero que, sin embargo, él ha convertido en su mejor baza.
Entre ellos encontramos: Meathouse Man (El carnicero), uno de sus relatos más oscuros (por no decir el más oscuro) en el que Greg Trager, su protagonista, tiene como profesión manejar el cuerpo inerte de varios cadáveres con distintas finalidades y cuya vida sentimental es el centro de la historia (y que más tarde se adaptó gráficamente a cómic); Remembering Melody (Recordando a Melody), la primera historia de terror contemporáneo de Martin en el que dos amigos de la infancia se encuentran tras varios años y los problemas y dificultades actuales de ella abrirán viejas rencillas y recuerdos; Sandkings (Reyes de arena), el relato más conocido antes de publicar “Juego de Tronos” (que ganó el Hugo y el Nebula e incluso llegó a saltar a la novela gráfica y a la adaptación televisiva), cuyos protagonistas son unos pequeños seres que el protagonista compra como mascota y que, en un terrario, comienzan a crear sus hogares-castillos y a guerrear entre sí con unos resultados un tanto impactantes; Nightflyer,  nombre de la nave que transporta a unos intrépidos exploradores y a su misterioso dueño en la inmensidad del espacio en busca del legandario volcryn, un navío estelar primitivo y extremadamente enigmático (y que también saltó a la gran pantalla); The Monkey Treatment (El tratamiento del mono), un misterioso tratamiento milagroso para perder peso que el protagonista Kenny decide probar tras haberlo intentado todo, y The Pear-Shaped Man, una historia de lo más bizarra sobre un hombre que, tal y como reza el título, tenía forma de pera.

En definitiva, un gran recopilatorio para todos los amantes de la literatura fantástica y de ciencia ficción, y más tomando en cuenta que se trata del gran Martin, alguien desconocido generalmente más allá del universo de Juego de Tronos.
Creo que hasta la fecha no existe traducción “oficial” en castellano (de haberla, sería de Gigamesh y no he sido capaz de encontrarla), aunque estoy segura de que habrá varias versiones hechas por fans en la red.

La mejor fantasía está escrita en el lenguaje de los sueños. Es vívida como los sueños, más real que lo real, al menos por un momento: ese largo y mágico momento antes de despertar.
La fantasía es plata y escarlata, añil y celeste, obsidiana veteada en oro y lapislázuli. La realidad es contrachapado y plástico, hecha con barro marrón y oliváceo. La fantasía sabe a chiles habaneros y miel, canela y clavo, carne roja y vinos tan dulces como el verano. La realidad son judías y tofu, y cenizas al final. La realidad son los muelles de Burbank, las chimeneas de Cleveland, un aparcamiento en Newark. La fantasía son las torres de Minas Tirith, las piedras antiguas de Gormenghas, los salones de Camelot. La fantasía vuela con las alas de Ícaro, la realidad en Southwest Airlines. ¿Por qué nuestros sueños se vuelven tan pequeños cuando finalmente se cumplen?
Leemos fantasía para encontrar los colores otra vez, creo. Para paladear especias fuertes y oír el canto de las sirenas. Hay algo antiguo y verdadero en la fantasía que le habla a algo muy profundo en nosotros mismos, al niño que soñaba con cazar algún día en el bosque de noche, a celebrar fiestas en colinas huecas y a encontrar un amor que duraría para siempre al sur de Oz y al norte de Shangri-La.
Pueden quedarse con su cielo. Cuando muera, prefiero ir a la Tierra Media.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s